Prólogo de esa historia que nunca pasó

Hago la lista de reproducción en iTunes, que tiene solamente canciones que te hacen llorar de desamor pues es lo que provocas en mí. Me siento frente a la computadora y me decido a escribir.

No sé cómo terminará ésta historia y no sé si realmente lo que estoy escribiendo ahorita será el prólogo de esa gran historia que vive y es real únicamente en mi cabeza. Al menos, por el momento, así lo decidí hoy, un día cualquiera de un año cualquiera (realmente no quiero escribir fechas ni meses, no quiero toparme con que en unos años estoy odiando un mes en particular o estoy haciendo cuentas de hace cuánto te amé). No mencionaré tu nombre nunca, no quiero toparme con que en unos años conoceré a alguien con tu nombre y me echaré a llorar, tengo la esperanza de que mi Alzheimer en potencia hará que me olvide de ti por completo.

A veces lo pienso y digo: “Escribiré la historia conforme vaya pasando, tal vez en un futuro todo salga bien y yo pueda darle el libro para nuestras bodas de oro y nuestros hijos se la leerán a nuestros nietos antes de ir a dormir”, patético, lo sé. Tampoco sé realmente si te daré esto, lo triste es que es mi forma de cerrar círculos. La palabra círculo encaja perfectamente en éste caso: es un maldito círculo vicioso del que no puedo salir.

Un día me senté a pensar detenidamente qué representas tú para mí, qué protagonismo tienes en mi vida (siempre he visto la vida como un libro). Si mi vida fuera un libro tú definitivamente serías el protagonista y el antagonista sería ése algo que no te deja darme la oportunidad.

Habíamos acordado que me conformaría con la amistad que me estabas dando, y así fue, por un largo tiempo así fue. Lo triste es que la última vez que te vi aquel día que estaba lloviendo me di cuenta de repente de lo importante que te has vuelto para mí. Varias veces me levanté en la madrugada de golpe y sin razón aparente y mi primer pensamiento fuiste tú, revisé mi celular y me había quedado dormida hablando contigo. Es evidente que fuiste mi último pensamiento antes de quedarme dormida. Me di cuenta que ya desde hace un tiempo, sin realmente quererlo, tú has sido mi primer pensamiento en la mañana, es por eso que a veces te escribo “¡Feliz día!”, es mi única forma de expresar lo bien que se siente pensarte. Quisiera, en algún futuro, tener la discusión de cómo llamaremos realmente a nuestros hijos, y, como mencioné antes, ya pensé en bodas de oro y ¡hasta nietos! Me di cuenta que me encanta que me cuentes anécdotas de cuando eras pequeño, me hace sentir más cerca de ti, más cerca de ese niño tan lindo e increíble que eres para mí. Me he sorprendido varias veces pensando en que me gustaría ir a tal lugar y me gustaría que tú pudieras acompañarme, quisiera que estuvieras presente en mis planes futuros, para toda la vida. Adoro, sinceramente ADORO, que me cuentes de tu familia, me gustaría conocerla y me gustaría presentarte a la mía como algo más que amigo.

Me ha pasado varias veces que voy en algún centro comercial o voy en la calle y veo algo extraño y me dan unas ganas increíbles de tomarle foto para compartírtela, sé que te gustaría ése algo que vi, como pasó con aquél reloj. Mi mamá me pregunta “¿con quién hablas?” cuando me ve sonriéndole al teléfono, se me sale una sonrisa genuina cada vez que te veo o te pienso, no sé si ya dejé de ser obvia en ése aspecto o todavía me brillan los ojos y se me nota que no me atraes solo físicamente, también me atrae la mente tan retorcida, alocada, única e irrepetible que tienes. Cuando comenzamos a hablar te dije que lástima que no leías, lástima tu ortografía, lástima que contestes “porque sí”, lástima que no te despidas y me dejes hablando sola, pero ahora aprendí a amar tus defectos: ya no me molesta que contestes “porque sí”, sé que eventualmente me lo contarás; no me molesta ni me da SIDA en los ojos con tu ortografía; no me molesta que no leas, sabes tantas cosas que ahora sé que no lo necesitas; ya no me molesta que no te despidas, eso quiere decir que te quedaste dormido y ésa noche no sufrirás de insomnio. Me fascina pasar tiempo contigo, me encanta hablar contigo, cuando almorzamos juntos quisiera no tener que irme nunca y quedarme toda la vida hablando contigo.

Sin querer, sin esperarlo realmente, te has convertido en alguien muy especial, sin querer me enamoré de ti, llenas demasiados aspectos que busco en un hombre. Te imagino junto a mí en la vejez, imagino lo agradable que sería verte despertar por las mañanas, imagino que nos alcanzan las dos de la madrugada hablando de todo y de nada, te imagino bailando junto a mi bajo la lluvia sólo porque se veía rica, te imagino algún día acostado junto a mi sobre el césped viendo una lluvia de estrellas, me imagino viajando contigo por toda Guatemala y haciendo paradas. Sinceramente, me veo toda la vida viéndote a los ojos y enamorándome  cada día más.

Pega duro la realidad cuando al final del sueño, que tiene final por increíble que parezca, no soy yo ése alguien para ti, que yo estoy enamorada y tú no me quieres ni un poquito. Pega duro darse cuenta que por más que lo intente yo no soy suficiente para ti y que no hay futuro en esto que pasa aquí (que no sé qué pasa) y que lo mejor es decirte adiós. Espero que seas feliz con lo que sea que decidas, quiero que le pongas el corazón a todo lo que hagas, verás cómo la vida cambia y el universo conspira a favor tuyo.

“Te digo adiós para toda la vida, aunque toda la vida siga pensando en ti.”

Licencia de Creative Commons
Prólogo de ésa historia que nunca pasó by Luisa L. Berríos is licensed under a Creative Commons Reconocimiento-NoComercial-SinObraDerivada 3.0 Unported License.
Creado a partir de la obra en https://lflb.wordpress.com/2013/07/08/prologo-de-esa-historia-que-nunca-paso/.

Anuncios
Esta entrada fue publicada en Sentimientos, Uncategorized. Guarda el enlace permanente.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s